La edad es sólo un número, ser un hombre joven y fuerte, una elección

Y no, no hablo de que tengas que dejarte la cabeza como un arcoíris a lo Dennis Rodman o de que debas entrenar 6 veces por semana para verte bien.

Me refiero a sentirte joven y fuerte.

Cuando tenías ese espíritu atlético, competitivo y podías hacer deporte con tus amigos sin sentirte inservible los tres días siguientes.

Cuando sabías que podías comer o beber cualquier cosa y tu barriga permanecía igual.

Cuando tus pantalones favoritos te quedaban perfectamente.

Cuando los dolores de espalda eran “cosa de viejos”.

 

Naturalmente, la vida pasa y los tiempos cambian…

Fumar ya no es “cool” (salvo que sea un vape).

Los goles de tu equipo no los puedes festejar hasta que el VAR los confirme.

Ahora debes decir todes o amigues.  

Las criptomonedas amenazan al sistema bancario.

Las mascarillas forman parte nuestra vida diaria.

Tu biología después de los 30 también cambia, pero, si sabes cómo hackearla, podrás disfrutar de lo mejor de ambos mundos: la frescura física de la juventud y la sabiduría que te dan los años.

 

Pero antes, permíteme que te cuente que no soy una de esas personas a las que le encanta entrenar en el gimnasio.

No vas a verme en las redes haciendo sentadillas o mostrando cómo me preparo mi batido de suplementos post entrenamiento.

Tampoco voy a estar posando sin camiseta mostrando un six-pack tipo rallador de queso o unos bíceps como cabezas de bebé.

De hecho, aún me quedan remanentes de grasa rebelde en la cintura de cuando era un adolescente al que le sobraban veinte kilos.

Soy un tipo al que le gusta tomar un café por la mañana, ver los partidos de Boca, la pizza de jamón serrano con rúcula, las películas de James Bond y una copita de un buen tinto por las noches.

Para mi entrenar en el gimnasio es un medio para un fin. Primero fue para perder grasa y ganar músculo. Con el tiempo mutó a mantener la salud.

No disfruto especialmente de levantar peso, ni creo que sea necesario disfrutarlo. Lo tomo como un trabajo que hay que hacerlo bien.

Así como en un trabajo te pagan con dinero por hacer tu tarea, el entrenamiento te paga con:

  • Más fuerza.
  • Más músculo.
  • Mejor vida sexual.
  • Mejor sueño.
  • Mejor forma para hacer deporte o jugar con tus hijos.
  • Menos fracturas. 
  • Menos dolores de espalda.
  • Más tiempo libre y dinero (por menos visitas al médico y menos costosos tratamientos). 

Si para ti es importante que alguien con la intención de enseñarte a mejorar tu cuerpo tenga el físico de un competidor de crossfit, te recomiendo que ahorres tu tiempo y dejes de leer aquí mismo.

Ahora, si lo que buscas es una forma simple, sostenible de entrenar y comer para eliminar grasa y ganar músculo que le funciona a muchos hombres mayores de 30 que disponen de poco tiempo, quizás te interese saber cómo es ese sistema.

Quiero contarte primero sobre un cliente que tuve, Sergio (versión en español de su nombre real).

Sergio, el infoxicado

Hace unos años trabajé en un centro de fitness boutique.

Digamos un pequeño gimnasio con atención casi personalizada donde lo más importante para la dueña era la “experiencia” de ir a entrenar que el entrenamiento en sí.

Como cliente, podías degustar aguas saborizadas de menta y limón, hacer uso de toallas perfumadas cuidadosamente enrolladas y apiladas en un canasto que reposaba sobre una blanca mesa ovalada.

En la zona de espera había revistas del espectáculo para ver qué andan haciendo Harry, Meghan y los perros de las Kardashian.

Había también un vaporizador de aceites aromáticos de pino de la India y la música era cortesía de Camila Cabello, Maluma, Justin Bieber, y Miley Cirus.

No es este el gimnasio puntualmente, pero es muy parecido

Teníamos diversos tipos de clientes:

Señoras a quienes les apetecía más charlar con nosotros (los entrenadores) que entrenar.

Estaban también los deadliners que querían ponerse delgados para un evento particular como por ejemplo un casamiento.

Luego los golondrinas que asomaban en primavera tratando de ponerse en forma para el verano.

Finalmente unos pocos comprometidos que entrenaban consistentemente y lograban resultados.

En fin, la fauna habitual que se suele encontrar en ese zoológico llamado gimnasio.

 

 

Pero teníamos un cliente, que estaba en una categoría propia. Sergio, el infoxicado.

Sergio era una de esas personas muy agradables que son pura energía y entusiasmo.

Trabajaba en una oficina dos pisos arriba del gimnasio como asesor de marketing y ventas.

Tenía unos 40 años, poco más de 1.80m de alto, y siempre venía al gimnasio usando un traje a medida con tiradores, zapatos oxford, un Rolex a tono y el último iPhone.

Aunque no era especialmente gordo, tenía una barriga que se dejaba notar a través del traje y cuando se ponía su ajustada camiseta de entrenamiento.

El bueno de Sergio era nuestro cliente, por temporadas…

Es decir, tenía un ciclo irregular bastante regular.

Te explico.

Después de unos meses sin verlo, solía aparecer con la motivación por las nubes.

Un día vino y me dijo:

– “Marcelo mira, me he comprado este fitbit que me cuenta los pasos, las calorías gastadas, mi frecuencia cardíaca, las horas de sueño…

Creo que le medía los gases expulsados en las últimas 24 horas también. Respiratorios, claro.

En fin…

Nos pidió que le tomemos medidas de cintura, caderas, peso, pliegues, que los quería registrar porque ahora sí se iba a comprometer con los entrenamientos.

Esta vez quería probar entrenar por las tardes ya que había leído que el ratio testosterona/cortisol favorece los entrenamientos vespertinos.

También había empezado a tomar batidos detox ya que venía de comer “no del todo bien” y necesitaba desintoxicar el hígado.

Además, decidió dejar las carnes rojas porque vió en un documental que producen cáncer.

– “Ahora como tofu con kale” nos comentó.

A las pocas semanas, nos dijo que empezó con entrenamiento funcional todas las mañanas en otro gimnasio porque entrenar temprano en ayunas era lo mejor para quemar grasas y dejaba las tardes para entrenar con nosotros.

Lo del ratio testosterona/cortisol parece que era una fake news.

– “Necesito bajar de peso rápido” decía.

Yo le proponía: “Oye Sergio, ¿qué te parece si entrenas con nosotros dos veces a la semana y dejas un día para funcional? Tu cuerpo necesita un apropiado descanso para fortalecerse”.

– “No Marce… con eso no llego a ponerme bien para el verano. Tengo que hacer más. Además no me canso, me han dicho que tengo que escuchar a mi cuerpo, seguir mi intuición, como en el paleolítico

Había empezado a jugar squash los jueves por la noche. Y los sábados hacía waterpolo con su hijo.

No estoy seguro si los domingos hacía retro running también….

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En fin…

Llegó Diciembre, y con él las típicas reuniones de despedida de año.

Sergio dejó de venir al gimnasio. Pasaron las fiestas de fin de año.

Al tiempo me lo cruzo en el hall de entrada del edificio con un café bulletproof y una barrita en mano en cuyo envoltorio podía leerse keto y me dice:

– “Marceloooo, amigo ¿cómo has estado? ¡Feliz año nuevo! no he tenido tiempo de ir las últimas dos semanas, (Nota: había pasado más de un mes), los cierres de proyecto de fin de año me consumen”.

– “Entiendo, parece que los días necesitan de más horas, ¿no?” comenté.

– “Sí, sí…. pero después del 20 de enero espérame con las planillas que tomamos las medidas de vuelta que este año voy a por todas”.

Claro.

Lo que le pasaba a Sergio le ocurre a muchas personas.

Yo el primero. Tengo que admitir que yo también he sido como Sergio y estuve más perdido que una princesa de Disney en un libro de Stephen King.

Es normal, estamos saturados de información.

 

Todo es muy confuso, especialmente en el ámbito de la salud y el fitness.

 

Muchos hacen entrenamientos de tipo “funcional” con complejos circuitos, entrenadores gritándoles como si estuvieran en el servicio militar, esforzándose hasta que sienten que van a desmayarse, porque piensan, que si no lo viven así, no sirve.

Otros se obsesionan con pesar las comidas, contar calorías y macros en aplicaciones de nutrición, entre otras tácticas.

No digo que eso nunca funcione, de hecho utilizo esas aplicaciones de vez en cuando.

Pero indudablemente son complicaciones (y en algunos casos sufrimiento) innecesarias.

Distracciones, un gasto de atención y energía que suele desviarnos de lo esencial.

Lo curioso es que la mayoría de los hombres no son conscientes de lo simple que es poder llegar a recuperar un nivel de fitness similar a cuando no peinábamos canas.

Obviamente que hay aspectos que no serán iguales a cuando tenías 20 años, como la explosividad al iniciar un sprint o la capacidad de salto.

Pero es totalmente factible estar delgado, lograr un excelente nivel de fuerza y masa muscular que no sólo hará que te veas mejor sino que además mejorará múltiples facetas de tu vida cotidiana.

La solución es aplicar lo que ha funcionado siempre, lo que esperan nuestros genes, nuestra biología.

Como decía Jim Rohn:

…hacer cosas ordinarias extraordinariamente bien

Por eso, después de años probando, registrando, seleccionando y descartando, he podido diseñar un sistema simple, equilibrado y efectivo (al menos para mí y otras personas) para entrenar sin sacrificar por ello más de 3-4 horas semanales.

Es un sistema que sigo revisando y perfeccionando para encontrar los mínimos efectivos.

Es decir, la menor cantidad de ejercicio posible que genere resultados así como comidas saludables que requieran mínimos tiempos de preparación.

De esta manera, dejo más tiempo libre para las cosas importantes de mi vida: vivir momentos de calidad con mi familia y mis amigos, ver mis películas y series favoritas, salir a explorar un lugar nuevo, leer los libros que tengo pendientes o lo que se me salga del higo.

Y este programa, al que he llamado Cratos (la personificación de la fuerza en la mitología griega), quiero llevarlo a aquellos hombres que tienen poco tiempo libre y desean disfrutar de las cosas simples de la vida.

Y si estás delgado, fuerte y con salud, la vida se disfruta más.

Pero no solamente son breves los entrenamientos y las recetas. He tratado de escribir un programa de fácil y amena lectura. La idea es que con dos o tres días de lectura al final de tu jornada estés en condiciones de empezar a aplicarlo.

Con Cratos aprenderás: 

  • Los tres simples conceptos que debes aplicar para lograr resultados. Si los ejecutas, el éxito será prácticamente inevitable. 
  • Qué debería comer un hombre para perder grasa sin pasar hambre. 
  • El jóker del sabor o cómo hacer apetecible y saludable cualquier alimento. 
  • El error muy grave, que muchos cometen ni bien terminan de entrenar, que puede arruinar todo el trabajo de la semana. En la página 12 de la Guía de Alimentación.
  • Cómo el alcohol (sí, el que se toma) podría ayudarte a lograr resultados. 
  • Cómo y cuándo puedes incluir tus alimentos favoritos sin que éstos dañen significativamente tu progreso (aunque sea un Big Mac con patatas fritas).
  • Por qué contar calorías y macros es una estrategia de principiantes y qué debes hacer en lugar de eso (página 8 de la Guía de Alimentación)

¿Qué está incluido?

1- La Guía Principal del Programa Cratos donde aprenderás los conceptos detrás de los entrenamientos y las comidas para perder grasa y ganar músculo. PDF de 30 páginas.

2- La Guía de Alimentación. Incluye el detalle de los alimentos recomendados, cómo armar tus platos y 30 recetas de menos de 30 minutos cada una. PDF de 28 páginas.

3- Plan de entrenamiento. Un  resumen de tu rutina de ejercicios e información adicional. PDF de 3 páginas.

4- Seminario “Potencia tu Masculinidad”. Presentación en formato video donde explico cómo aumentar tus niveles de testosterona de forma natural. Si quieres maximizar tu ganancia de músculo y mejorar tus relaciones sexuales, mira con atención.

5- Sesiones de preguntas y respuestas en vivo cada 14 días que quedarán grabadas.

6- Soporte por e-mail, ilimitado. Puedes consultar lo que quieras respecto al programa. (Nota: demoro 24-48 hs en responder, de lunes a viernes).

7- Acceso a extras y actualizaciones del programa que vayan surgiendo, de por vida.

 

 

Veamos para quién no es el Programa Cratos:

 

El Programa Cratos es para ti si:

descubrirás además…

  • La rutina de 9 minutos que te ayudará a eliminar el exceso de grasa de tu cuerpo.
  • Qué ejercicios te ayudarán a mejorar tu performance en la cama (en seminario sobre cómo aumentar los niveles de testosterona)
  • 7 ejercicios que mejorarán tu postura y te ayudarán a reducir o, quizás eliminar, los dolores de espalda. 
  • Qué comer antes y después de entrenar para maximizar la quema de grasa y la producción de músculo. 
  • Qué deberías tener en cuenta si comes regularmente fuera de casa para que no afecte tu progreso. 
  • Dos sencillas tácticas que utilizo para acortar los entrenamientos sin perder la eficacia de los ejercicios. Páginas 10 y 11 de la Guía Principal. 
  • Lo que aprendí de Mercedes Benz al momento de comer para construir músculo que te permitirá visualizar tus platos de una forma más que clara. 
  • Lo que nunca debes hacer al día siguiente a tus entrenamientos de fuerza si quieres que tus músculos crezcan. En la página 23 de la Guía Principal.

¿Cuánto tiempo más estás dispuesto a dejar pasar para estar en forma y así disfrutar de tu tiempo libre, jugar con tus hijos, levantarte sin dolores y verte mejor? 

Pago seguro con tarjeta o Paypal 

Programa Cratos.  399€

 

Preguntas frecuentes

Es específico: el programa está pensado para hombres mayores de 30 años considerando los cambios biológicos naturales que ocurren a partir de esa edad.

Es pragmático: el objetivo es plasmar de la manera más breve posible lo esencial para perder peso, ganar músculo y salud con la mínima cantidad de tiempo invertido en el gimnasio y la cocina.

Tiene soporte ilimitado: podrás consultar cualquier duda vía e-mail, de por vida.

En internet hay buena información gratis pero también mucha basura, sobre todo en el ambiente del fitness y la salud. Si tienes tiempo y ganas podrías buscar material, filtrarlo, organizarlo, probar qué funciona, descartar lo que no sirve, probarlo en varias personas. Todo eso lo llevo haciendo por años.

En cualquier caso, vamos a suponer que no te ha funcionado, no has podido rescatar absolutamente nada del programa. ¿En cuánto tiempo recuperarás el dinero de la inversión? ¿1, 2 semanas de trabajo? ¿Afectará esta pérdida a que llegues a final de mes?

Si te va a costar pagar la renta/hipoteca a fin de mes o a tus hijos les puede faltar algo, no creo que este sea el momento.

Parcialmente.

He seleccionado y estructurado los ejercicios con la idea de que los entrenamientos sean lo más eficientes posible. Puedes cambiar algunos ejercicios pero es probable que tardes más para llegar al mismo resultado.

En los ejercicios de movilidad y en los días de HIIT tendrás alternativas para elegir y darle tu toque personal.

Sí. Los principios que necesita un hombre para perder grasa y ganar músculo son los mismos a cualquier edad. Lógicamente a esa edad podrías añadir algo más de volumen a tus entrenamientos (si tienes tiempo y ganas) para acelerar resultados, pero no es fundamental.

Está pensado para 3 meses, pero si sigues progresando (lo cual es lo más probable) muchos meses más. En todo caso, tanto en las sesiones en vivo como por e-mail te puedo explicar cómo seguir progresando haciendo pequeños ajustes en los entrenamientos.

Depende de tu punto de partida. Si tienes que perder mucho peso y/o no tienes muy desarrollada tu masa muscular, en 3-4 semanas notarás cambios significativos.

Eres de los que más provecho le sacará. Naturalmente necesitarás un par de semanas para asimilar la técnica de los movimientos, pero una vez superado eso verás cómo tu cuerpo se transforma.

Sólo algunos videos para ejercicios que son menos conocidos. En internet hay muchos y muy buenos tutoriales sobre los distintos ejercicios. Si los incluía, el material hubiera quedado muy largo y perdería su esencia: simplicidad y eficiencia.

No. El material es descargable por lo que no sería posible una devolución genuina. Podría poner una garantía de esas “si me demuestras que has seguido el programa por xx semanas y no has logrado resultados…” pero estamos grandes para que tú me pases los deberes y yo te los controle. Si sientes que no es tu momento o que no podrás asumir el compromiso de llevarlo a cabo no lo compres, no hay problema.

Claro. Tendrás acceso a las grabaciones o puedes mandar antes tu consulta para que la responda en vivo. Recuerda además que tienes el soporte por e-mail de por vida.

Sólo lo sabrás si lo pruebas. Si no lo pruebas, no pasará nada malo, pero tampoco nada bueno. Simplemente seguirán transcurriendo tus días y continuarás en la misma situación en la que estás.

Quizás esta es la oportunidad de que puedas ponerte en forma, ganar fuerza y mejorar tu calidad de vida para siempre.

Quizás no.

Te invito a que investigues si hay otras opciones que se ajusten mejor a tu caso. No tengo interés en vender algo que no te sirva con el riesgo de que después se diga “el programa Cratos es una porquería, una estafa…” u otros piropos.

Ahora, si no tienes dudas, y estás listo para comprometerte a mejorar tu salud, dale al botón naranja de abajo.

 

Pago seguro con tarjeta o Paypal 

Programa Cratos.  399€