Conviértete en la mejor versión de vos mismo: Los falsos estándares de belleza

Vivimos en plena cultura del envase: El contrato de matrimonio importa más que el amor, el funeral más que el muerto, la ropa más que el cuerpo y la misa más que Dios”.  

Eduardo Galeano

¿Cuánto tiempo nos tomamos en elegir nuestra foto de perfil en Facebook, Instagram o Twitter? ¿Por qué nos cuesta mucho encontrar ropa que nos “quede bien”? Hoy día, para muchos, la imagen lo es todo.

Atravesamos una era de hipercomunicación. Miles de sitios web naciendo cada día (fuente), redes sociales que han llegado para quedarse y si a eso le sumamos los medios tradicionales como la televisión (cada vez con más canales), la radio, los diarios y revistas, nos encontramos como nunca con una sobreoferta mediática.

Es cierto que esto es positivo en muchos sentidos, pero también es verdad que trae aparejado una gran mal, la desinformación.

La enorme competencia que surge de este exceso de medios de comunicación hace que gente con intereses en los mismos (dueños, inversionistas, patrocinadores, etc.) ofrezcan cualquier cosa con tal de conseguir clientes, lectores o televidentes.

La industria de la salud y la belleza es un terreno ideal para estos sinvergüenzas.

Cuerpos irreales, salud en segundo plano.

Somos constantemente machacados con imágenes de modelos exhibiendo el tipo de cuerpo que “deberíamos” tener.

Muchas personas, sobre todo los más jóvenes, toman esos cuerpos como referencia y se obsesionan con la idea de ser como ellos a casi cualquier precio.

Lo que hay que preguntarse es, ¿cómo hacen los modelos para tener esos cuerpos? La respuesta es, nada sano.

Lo primero que hay que saber es que estas personas viven exclusivamente para su cuerpo. Pero no para tener un cuerpo saludable, sino para tener el físico que pide la industria del modelaje y el espectáculo.

Pasan horas ejercitándose, tomando suplementos de dudoso impacto a largo plazo y con un estrés importante causado por lo que pueden/no pueden comer, el gimnasio, la competencia con otros/as modelos, etc.

Segundo, el físico que muestran en las fotos no es el que tienen la mayor parte del año, sino que lo preparan exclusivamente para un día, el día de la sesión de fotos o desfile. ¿Cómo es esa preparación? Veamos el ejemplo para un modelo hombre.

La semana previa a la sesión

Manejo de carbohidratos: administran cuidadosamente la cantidad de carbohidratos a ingerir cada día de la semana anterior a la sesión (por ejemplo de 75 g diarios van bajando a casi 0 g) buscando alcanzar la cetosis, y finalmente haciendo una super ingesta (recarga) el día anterior que incluye las “deliciosas” galletas de arroz.

Buscan la deshidratación: Para lograrlo beben entre 15 y 20 litros diarios de agua en los 6  días previos, pero el día anterior a la sesión directamente no beben (muy placentero, ¿no?). ¿Y qué tal ir un rato al sauna así nos deshidratamos un poco más?

Diuréticos: Algunos toman pastillas de magnesio, otros prefieren té de diente de león, cualquier estrategia es válida con tal de quitarse líquidos de encima. Uno de ellos, Seb Gale, decía: “básicamente, necesitas estar yendo al baño cada 10 minutos(fuente). En ciertos casos (fisicoculturistas principalmente) beben grandes cantidades de vino la noche anterior para deshidratarse aún más y resaltar ese aspecto venoso.

Entrenamientos HIIT: por si fuera poco en esta semana realizan unas cuantas sesiones de alta intensidad para vaciar las reservas de glucógeno muscular. ¿Haz probado la sensación de hacer HIIT en cetosis o con dieta hipocalórica? Te aseguro que no es nada placentero.

El día de la sesión deben comer bastante sal para rehidratarse y lograr ese efecto “hinchado” en las fotos. Algunos, ¡directamente entrenan durante la sesión! “a ver, hacemos unas fotos, luego un par de series de curl de biceps y seguimos…

Ellos mismos admiten la paradoja de que al demostrar esa supuesta perfección física, se sentían lejísimos de estar saludables. “no tenía energías, estaba muy deshidratado y sentía que estaba a punto de acalambrarme. Sólo quería sentarme y comer. Cuando regresé a casa comí todo lo que encontré: nachos, cheesecakes, barras de chocolate, cualquier cosa” relataba Gale.

Además en la sesión de fotos se tienen en cuenta otros factores como los planos para las imágenes, maquillaje, la luz, el uso de filtros, etc.

Por si fuera poco y para dejar en claro que esos cuerpos son ficticios, si algo aún no satisface respecto a las imágenes, está nuestra querida tecnología para hacer los retoques finales. Un poco de photoshop y estamos listos.

Finalmente, están las diferencias genéticas que cada uno tenemos. Supongamos que un/a aspirante a modelo siguió religiosamente todos los métodos necesarios para llegar de la mejor manera a un casting: dieta, entrenamiento, y demás para llegar a su máximo potencial (o al menos cercano).

Pero resulta que la industria busca ciertas proporciones para sus modelos (largo de piernas y brazos, proporción hombros-cintura, determinada simetría facial, distancia entre ojos, ojos-boca, nariz-boca, quijada, ancho de caderas y un largo etcétera). Simplemente por estadística, son solo unos pocos los que reúnen esas características y son “aprobados” como modelos.

Como siempre, primero la salud

Ahora que ya sabes cómo se logran esos cuerpos irreales y que no debes guiarte por ellos, quizás te preguntes cómo es un cuerpo realmente sano y atractivo.

La respuesta es que no existe un tipo de cuerpo en particular; hay muchas posibles variantes físicas de lo que representa un cuerpo saludable.

La buena noticia es que es posible lograrlo.

No te enfoques en lograr que se vea tu six-pack (abdominales), unos bíceps super hinchados o una cola con forma de manzana.

No te compares con esos falsos estándares de salud y belleza. La única comparación posible es con vos mismo.

Enfócate en basar tu alimentación en los 4 alimentos fundamentales, en entrenar todas las capacidades psicomotoras al menos 3-4 veces a la semana y también en no estresarte por cuestiones que están fuera de tu control (por ejemplo tus proporciones corporales determinadas por tu genética como explicaba más arriba).

Seguí esos principios y la consecuencia lógica será un físico saludable, fuerte, atractivo y sobretodo, real. Será la mejor versión de vos mismo.

 

 

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